domingo, 26 de marzo de 2023

El honor


El honor, como el sol al amanecer, se alza en el horizonte del alma, iluminando el camino de la rectitud y marcando la senda de la virtud. Es un fuego sagrado que arde en el pecho, una brújula que guía al navegante y un valor que nos hace fieles. Es la luz de la verdad y el escudo frente al mal. Es la fuerza que vence el miedo y la llama que impulsa a luchar.

El honor es el espejo del alma, el reflejo de nuestro ser, el camino hacia la grandeza y la fuerza para ser libres. Así pues, que el honor sea nuestra guía, la bandera en la batalla. 


sábado, 25 de marzo de 2023

La vida


La vida es un misterio, un laberinto sin fin, un canto de esperanza y un grito de dolor.

La vida es una rosa roja, una llama que quema, un río que fluye y una noche oscura sin luna.

La vida es un juego de luz y sombra, un baile de alegría y tristeza, un canto de amor y desamor y una búsqueda constante de la verdad.

La vida es una aventura, un camino lleno de obstáculos, una lucha constante por la libertad y un viaje hacia lo desconocido.

La vida es un sueño, una ilusión que se desvanece, un recuerdo que perdura y una historia que se escribe con cada paso.

La vida es un misterio, un regalo que hay que cuidar, un tesoro que hay que compartir y un legado que dejamos al partir. 


viernes, 24 de marzo de 2023

Granada


En el silencio de la noche
escucho el latido de tu corazón
que me habla de tu ausencia
y de tu recuerdo presente.

Granada, ciudad de ensueño
donde el tiempo se detiene
y la belleza se desborda
en tus calles y fuentes.

Granada, cuna de poetas
que cantaron a tu gloria y dolor
con versos de fuego y sangre,
con versos de profundo duende.

Granada, luna de plata
que alumbra con tu mirada
jardines y torres de la Alhambra
mientras lloras por su muerte.

Granada de alma gitana,
de pasión y esperanza,
donde la guitarra en la noche gime
y el tiempo se detiene.

lunes, 20 de marzo de 2023

El llanto


 

Lloraba en la noche oscura
sin consuelo ni esperanza,
lloraba por su desgracia,
lloraba por su amargura.

Lloraba por el amor perdido,
por el sueño deshecho,
por el beso no dado,
por el abrazo no hecho.

Lloraba por la soledad
que le oprimía el pecho,
por la ausencia del ser querido
que le dejó un vacío inmenso.

Lloraba por la vida
que se le escapaba entre los dedos,
por la muerte que le acechaba
con su guadaña de hierro.

Lloraba sin consuelo ni esperanza
en la noche oscura,
y nadie escuchaba su llanto,
y nadie secaba sus lágrimas.